Soy mamá de Sabina y Santino.
Nací en Goya y construí mi camino cuidando lo que me sostiene: mis vínculos, mis afectos y amando el mate compartido, en todas sus formas.
Tengo formación académica formal, pero lo que más me marcó no fue un título.
Fue haber transitado distintos trabajos, en contextos diversos, cumpliendo roles diferentes y adaptándome a escenarios cambiantes.
Aprendí a moverme cuando las condiciones no eran ideales.
A resolver problemas reales.
A acompañar procesos sin dramatizar, pero sin negar lo que duele.
Mi forma de trabajar combina empatía con foco.
Escucho, contengo y acompaño, pero siempre con objetivos claros y dirección concreta.
Me interesa trabajar con personas para potenciar su recorrido, ordenar lo que ya saben hacer y convertir esa experiencia en decisiones más claras y acciones posibles.
Ese es mi estilo.
Cercano, realista y profundamente comprometido con resultados sostenibles
Mi trabajo nace de una experiencia personal concreta.
Después de varios años de trayectoria laboral, perdí mi empleo y tuve que reconstruirme.
No fue solo una pérdida económica.
Fue un quiebre identitario.
Aparecieron emociones difíciles de nombrar y de sostener:
miedo, bronca, impotencia, vergüenza.
Y una pregunta insistente:
“¿Qué hago ahora, a los casi cincuenta años?”
La respuesta no llegó rápido ni de forma mágica.
Llegó cuando dejé de exigirme claridad inmediata
y empecé a mirarme con honestidad.
Ahí entendí algo fundamental:
no necesitaba empezar de cero,
necesitaba ordenar lo que ya tenía.
Experiencia.
Habilidades.
Historia.
Recursos.
Pasión.
Cómo trabajo
No acompaño desde la motivación vacía
ni desde recetas universales con falsas promesas.
Trabajo con mujeres que ya tienen recorrido, formación y experiencia,
pero necesitan ordenar una etapa de transición con criterio.
Mis procesos no buscan “reinventarte” desde cero.
Buscan ayudarte a usar lo que ya sos y sabés
para generar ingresos posibles,
sin forzarte a una identidad que no te representa.
El método
Mi proceso fue real, concreto y a veces incómodo.
Pero funcionó.
De ese recorrido nació mi método de trabajo: las 5R.
No como teoría,
sino como un sistema práctico para:
volver al centro,
recuperar valor,
ordenar decisiones
y avanzar sin improvisar.
Las 5R no prometen transformación inmediata.
Ofrecen claridad, estructura y dirección
en momentos de transición.
Mis cinco pilares son:
Reconexión interna
Reentrenamiento
Resiliencia y reacción
Red de contactos
Redefinición de metas
Hoy diseño procesos, talleres y materiales de trabajo
con un único propósito:
crear espacios serios y cuidados para mujeres +40
que quieren generar ingresos posibles.
Trabajo con mujeres con trayectoria laboral acumulada,
que sin embargo, hoy necesitan criterio, estructura
y acompañamiento real.
Yo ya estuve ahí.
Conozco la sensación de estar a destiempo.
También sé que es posible volver a moverse con claridad.
Estoy acá para acompañar ese proceso,
con respeto, profundidad y realidad.